Como buena hija humana, una es terca, indisciplinada, ciega y queriendo hacer la cosas a nuestra manera, pero Él siempre se sale con la suya, y es tan preciso que te lleva por el mismo camino con diferente paisaje, una y otra vez, hasta que realices lo que Él desea y hayas logrado subir el escalón que Él necesita para que tu crezcas y lo más importante no importa el tiempo que tardes, al final él tiene todo el tiempo del mundo y hasta más.
Menciono esto, porque tras leer varios pasajes de la Biblia, no recuerdo en cuales precisamente, que mencionan que a Dios le encanta que le hagan altares, pero no como acostumbramos o nos han enseñado, sino a contar lo que Él ha hecho por ti, y así alabarlo como a Él le gusta; entonces, me dije, voy a compartir lo que Él hizo por mi.
En el mes de diciembre del año pasado (2019), fui a terapia, algo que trato de hacer para mantenerme cuerda .
Cuando yo le comencé a contar mi historia de 16 meses a mi terapista y mis lágrimas bajaban por mis mejillas; parte de lo que le contaba, era que habían ¨salido cosas solas¨ y cuando mi terapista me responde muy ecuánime y enfocada: -¨Adriana, nada salió solo, Dios te las tenía en tu camino mientras aprendías y crecías¨-, hubo silencio fulminante y mis lágrimas brotaron aún más.
Entonces, aquí lo que Dios hizo por mi:
En enero del 2019, tenía 4 meses sin trabajo de ingreso fijo, los ahorros ya no existían y en mis lecturas, solo me salía temas relacionados con FÉ y soñaba con la misma palabra.
Mientras esto sucedía, mi ansiedad y emoción se me desbordaba porque estaba en la terna final de 3 magníficos puestos en empresas transnacionales de renombre, los cuales se convirieron en anuncios comerciales de 30 segundos.
Luego, un día visitó a una amiga, y me dice -¨Adri, el regalo de Dios para ti es Fɨ-. Más claro no podía estar, así que tomé la palabra FÉ, la pinte a mano y la coloque en mi cuarto, donde yo la viera todos los días. Luego hice un retiro para meditar por 3 días y para mi sorpresa, Dios me tenía dos regalos:
- El primero, un amigo de años me contó su historia de vida , de altibajos económicos y la recuperación de su salud, pero lo que me dejo fue, -¨solo somos humanos y creemos que podemos ayudar a Dios y ahí es donde perdemos la confianza y la Fɨ-
- El segundo, los padres de uno de mis mejores amigos, aparte del amor incondicional que se tienen el uno por el otro, me decían -¨todo a su tiempo, no pierda la esperanza¨-
Cuando regrese a San José, fui donde mi hermana, oramos juntas y me enseño su pizarra de oración y ese día inicie la mía, con la palabra FÉ de titular , siendo este mi regalo #3.
Al día siguiente, un domingo, llego el regalo #4, me llama una bella amiga y me dice -¨ Adri, te necesito para un proyecto y se que vos podes hacerlo.¨-
Inicie el proyecto, en febrero del 2019, sin adelanto de dinero, porque el mismo dependía de la aprobación de la Banca de Desarrollo, así que seguí, esperando, leyendo la palabra, y confiando. Busqué otra forma de obtener dinero, siendo chofer en el app Uber (una aventura que luego te contaré)
Hasta finales de mayo 2019, aprobaron el financiamiento del proyecto y fue un respiro económico para mi casa. Iniciamos lo más pronto que se pudo y ese regalo lo entregue a su dueña en julio 2019.
En el transcurso del proyecto, me escribe un colega que tenía mucho de no saber de él y me dice, -¨te interesa una asesoría¨- y adivina, fue el regalo #5, porque la oferta, aceptación y ejecución fluyo increíblemente.
Ambos regalos, 4 y 5, ayudaron en las finanzas de la casa para cubrir una temporada, pero los más importante fue el aprendizaje, porque eran temas y ejecutorias muy distintas una de la otra, pero ambos fueron llenos de respeto, paciencia y personas con gran corazón, llenas de confianza. He de confesar que la mano de Dios estuvo ahí siempre.
Y bueno...
Luego de esto que te compartí, y tras lo que me dijo mi terapeuta, me di cuenta que a pesar de mis humanidades, el 2019 me formo en: a- en que no soy super mujer, b- que soy hija de Dios, una de sus princesas y aunque vayas a los extremos, Él nunca deja de estar ahí.
Hoy se que los regalos de Él, no son solo tangibles, igual son intangibles, y que la mayoría de las veces no los percibimos como un obsequio de Él, y son las verdaderas gratificaciones. Y también sé que no fueron solo 5 regalos en el 2019, fueron 365 regalos, cada uno con personas bellas, eventos inesperados, sonrisas y lágrimas, pero como mencioné todos ayudaron a crecer y tener más sabiduría.
Hoy, he aprendido a decir -¨que sea tu voluntad¨- y a preguntarle -¨esto es lo que quieres?, es por aquí?¨-, porque para ser sincera, hoy no se cuales son mis regalos del 2020, lo que si se, es que llevo 17 recibidos y van divertidos.
Este 2020, me regaló la palabra GRATITUD, y es la que hoy está de titular en mi pizarra de oración, junto con la palabra FÉ.
Así que seguiré, leyendo, confiando, orando y AGRADECIENDO, por que Él siempre está.
Feliz y bendecido 2020!!!
Adri Barrantes M.

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