En enero del 2020, termine mi blog con estas frases
" Este 2020, me regaló la palabra GRATITUD, y es la que hoy está de titular en mi pizarra de oración, junto con la palabra FÉ. Así que seguiré, leyendo, confiando, orando y AGRADECIENDO, por que Él siempre está."
El 2020 fue un año de retos, ya para febrero las expectativas económicas de mi hogar no se veían bien, había enviado algunos resúmenes, y para mi sorpresa, salió un puesto temporal, super!!!, Él había movido las personas para poder sostener el barco a flote.
Reingrese a la empresa, regalo#1, a la que años previos había salido, entregándole 14 años de mi vida, pero ella también me había entregado regalos, y era mi experiencia funcional, y la que en varias consultorías me había dado bendiciones.
Claro está que después de 4 años, me encontré una empresa diferente, pero también me encontré con personas con las que había compartido en algún momento y fue bello.
Fueron 5 meses que logre estabilizar y resolver algunos temas. Luego como un tsunami llega nuestro permanente amigo. Ahí fue donde supe, que aparte que había sido bendecida con un trabajo de ingreso fijo aunque fuese temporal, vino a darme el regalo #2, un resguardo del amigo.
Para Junio 2020, deje el puesto, comprendí que no me correspondía quedarme y darme cuenta, que esos 5 meses habían sido una despedida y un alivio.
Lo que se venía, fue fuerte, nadie contratando, cierres completos, pero seguir pagando y los ahorros en baja.
Entonces vino el regalo #3 del año, hacer repostería y panes, con entregas a domicilio, y en ese proceso Dios coloco muchas personas en mi camino que me apoyaron con la compra y pues los gastos básicos iban saliendo y siempre diciendo, todo en manos tuyas.
Luego vino el regalo #4, mi mamá hace quilting, y le dije hagamos mascarillas, así que monte los moldes y promocione y bueno, se genero un poco más de ingreso., Yes!!!!, una bendición más.
Para diciembre, Él sostuvo lo básico de mi hogar.
Inicie el 2021, las palabras FE y GRATITUD, seguían en la lista, y me sumo otra, que entro más fuerte CONFíA.
Al igual que en el año 2020, en enero 2021, no tuve pedidos, inicio el proceso de ansiedad, pero yo decía si confío en ti (claro no lo sentía de verdad) A nivel general, se sentía un poco de optimismo, asi que inicie el envío de resumen laboral.
Para finales de enero, salieron dos propuestas laborales, y las retribuciones muy bajas, acepte una con el sentido de ayudar, el regalo #1 del 2021. Parecía ser fácil lo que había que ejecutar, sin embargo fue con un huracán grado 10, wow.
Solo se que Dios trabaja de formas misteriosas, y es un excelente guía para guiarte donde ÉL quiere que tu estés, no donde vos crees que debes estar.
Porque lo digo, porque este puesto fue un reflejo de lo que alguna vez había sido, aparte que no me sentí pertenecer, dude de mis capacidades, de mi misma como mujer, como profesional, me sentí culpable de lo que no me correspondía, y hasta víctima, todo esto me llevo a quebrarme; sentí que estaba quebrada en mil pedazos.
Tome una actitud "valiente", o bien la que siempre tomaba antes, esto no me va a ganar, puedo con esto y más. Tome la decisión de quitarle al puesto a Dios, aunque estuviera reventada.
Sin embargo, ÉL es fiel, bueno y muuuyyy paciente. Seguí incomoda, así que empecé a orar y pedir ayuda al grupo de oración al que pertenecía, y cuando me vi al espejo, llego el regalo #2, acepte que estaba primero mi paz y mi amor por mi, que un trabajo donde "nada era bueno" de lo que yo hacía.
Por diferencia de días, vino el regalo #3, aprendí a renunciar. Hasta junio 2021, logre saber lo que era renunciar en función de mi bienestar y tenía la convicción, que no sabía que iba a pasar el día de mañana, pero que todo estaría bien, Él estaría ahí siempre y no faltaría nada.
Siempre me he caracterizado ir contra las olas y que toda costa, eso si, siempre con integridad, conseguir lo que se debe; y acá el aprendizaje, no tengo porque hacerlo, simplemente no soy Dios; ese fue el regalo #4, darme cuenta que soy humana, y que no tengo el control de nada y no puedo lidiar con todo, el decir yo puedo, es una falacia.
Hoy, no puedo decir que tengo todo resuelto, y mucho menos la parte financiera, y como muchos de nosotros, hay deudas, recibos que pagar, gasolina y comida que comprar, un hijo que mantener.
Y sumo la posición de "víctima", te puedo decir,
a- he enviado resumen laboral, ya tuve tres entrevistas y me dijeron que no, b- envíe una propuesta de formación y coaching, la respuesta fue no, c- he realizado festival en la parte de repostería y panes y no han funcionado
Y que mi ansiedad sube y baja, no te voy a mentir, el tema del dinero es un gorila de dos metros y estamos tan acostumbrados a el, que se convirtió en un similar del agua y casi del oxigeno (de terror).
Te preguntas porque soy tan abierta en compartir esto contigo, porque dentro de todo lo que he escrito, está el regalo #5 que Dios me ha concedido.
El regalo número 5, está siendo crecimiento en mi misma, suena romántico con tanto "estrés", pues es la parte bendecida de todo esto.
1. He tenido tiempo para hacer introspección en mis creencias adquiridas y adoptadas y autoformadas, he ido identificando cuales si y cuales no, y he ido sustituyéndolas por las que si son mías, que me sirven para ser mejor mujer, madre, hija, hermana, tía, amiga y yo misma.
2. Dios me puso un ángel que me ayuda en este proceso semana a semana y he podido enfrentar mis experiencias y transformarlas en sentir para poder sanarlas y no cargar con eso más.
3. Me ha ayudado a ir transformando mi relación con mi hijo, a que sea un ser de más sentir y no racional, y que logre ser él por él no en función mía, y de nadie más.
4. He aprendido a detenerme a saber si lo que miro, quiero, o siento es para mi o no, y si es no, así lo digo.
5. He aprendido a establecer mis limites, aun aprendiendo para no herir susceptibilidades.
6. He aprendido a decir HOY, no ayer, no mañana, porque es el pan nuestro de cada día.
7. Me concedió un nuevo grupo de estudio bíblico y oración.
8. He podido hacer cursos extras y leer más, para consolidar mis ideas y seguir con el lo que Él quiere. ¿Cómo lo se? Mi corazón late más fuerte y seguido cuando pienso en mi camino.
Así que hasta hoy, te compartí mis regalos de Dios. Él me concedió la palabra CONFIAR este 2021, seguiré confiando y seguiré escuchando mi corazón.
Y tú? puede ser que estés peor o mejor que yo, en cualquier área de tu vida, pero tu corazón cómo está? Él está ahí, solo espera que tu le abras la puerta.
Nos leemos pronto
Adri Barrantes M.

Comentarios
Publicar un comentario
Hola! Gracias por compartir tu punto de vista.