El año pasado en el mes de marzo del 2022, fui testigo de que todo se mueve cuando debe, pero realmente es cuando el cambio es tuyo y elegiste hacerlo.
Para Febrero del 2022, tome la decisión de poner en venta mi casa, hice el anuncio y lo publique y lo envíe a todas las personas que conocía, hasta una conocida que trabaja en Bienes Raíces, sentí que perdía algo, y lloré como tenía tiempo de no llorar.
Era la último que me quedaba de soltar a nivel material, y era lo que la divinidad que vive en mi, estaba esperando, a que yo demostrará que estaba dispuesta a entregar algo que en mi significaba refugio, protección, el hogar donde mi hijo creció, estabilidad y más.
Si, lo último que sentí que me quedaba. Desde el 2018, cuando me despidieron de un trabajo como Gerente de Marca, sentí que todo se me venía encima y que en vez de avanzar iba para atrás como el cangrejo.
Sin embargo quejarme, es ser malagradecida, porque en su momento se movieron algunos proyectos que llegaron a mi manos sin buscarlos, bendiciones? Si. Mas no estaba lista aún, para seguir con esa línea de negocio.
Para el 2020, logre tener un trabajo temporal, que llego a mi por arte de magia, pero como ya estábamos en Pandemia, cuando salí tuve que pedir a los bancos la famosa ayuda Covid. Ya con Covid hacer Uber no era opción, pero con mis conocimientos de panadera y repostera, empecé a hornear en casa, asi que vender pan y repostería contra pedido fue muy bien. En el interín, siempre enviando curriculums y nada. Preocupada? si, quejandome? si. Y no agradecía lo que si tenía.
Llega el 2021 y todo se congela de nuevo y tuve que hacer otra solicitud de Ayuda Covid, oh cielos!! Me salen 2 alternativas de trabajo, pero mi ego en uno de ellos fue lastimado en la entrevista ofreciéndome otro puesto no de gerencia, asi que tome el otro. No me voy a detener en como me fue en el ¨otro¨, renuncie a los 3.5 meses de trabajar allí, y según yo dando un salto de fé....ya se podrán imaginar, iba a conquistar al mundo de una vez por todas. En ese momento, solicite la tercera ayuda Covid, concedida. Nunca pensé ni analice lo que se venía.
Retomo de nuevo mis consultorías y coaching, pero era como andar con una nube negra encima, nada salía, y preocupada por deudas, y solo con un poco de ahorros mas la pensión alimentaria de mi hijo, logre sostener mi casa.
Ah pero se suma que mi hijo cambia de planes, noticia que fue como tomar un florero de vidrio soplado y reventarlo en el piso, pero traía un alivio financiero, porque ya no había que pagar colegio.
Continue, bailando entre mis pinturas, buscar clientes para coaching, consultoría, más lo que horneaba en casa... me sentía que no podía más.
Las lágrimas por las noches brotaban solas; que me sostuvo? El ser fiel seguidora de Pastor Mao, en donde los devocionales, oración en ayunos y su forma de compartir la palabra bíblica transformándola al hoy, me daban energía para seguir caminando. Y de nuevo, seguía enviando CVs.
Para enero 2022 tope con una amiga, que es terapista holística, vino a mi casa a visitarme y me dice cómo estás? y la casa? y tus finanzas? y el trabajo? y las respuestas a cada una fue nada sale y... voy a vender mi casa.
Me dice, NO, eso no va a pasar, voy a ayudarte porque el problema lo tienes tú. Para este momento, los bancos habían quitado las ayudas covid y debía hasta la manera de caminar, las ayudas covid se habían convertido en un tsunami y los arreglos de pago con replanteamientos de cuotas y plazos estaban bien, pero la cuota de la casa no entro en esas reformulaciones.
Mi amiga me guio para conectarme con mi ser, entendiendo que la prosperidad y abundancia soy yo y mi forma de pensar, expresarse y sentir, así que iniciamos sesiones de biodescodificación y manifestaciones positivas.
De igual forma, como mencione al inicio, la casa ya en venta. Pero solo tu parte espiritual tiene respuestas e instrucciones y en esos dias escuche un devocional del Pastor Mao, sobre Ruth, que hablaba de la obediencia a su suegra y que esto le estaba trayendo prosperidad y buenos tiempos. Y cómo las casualidades no existen ese día me llamó mi madre, y me dice te voy ayudar porque no debes perder la casa. Me recordé de la palabra y doblegue mi ego y le dije ok, gracias.
Teníamos límite de resolver al 1 de abril, porque en abril había que iniciar los pagos tsunamis. Así que cedí a mi FE, Confianza y divinidad para que enfocadas en que todo se iba a resolver porque los hilos se moverían a favor de mi propio ser humilde y para un 15 de marzo del 2022, se firmó un nuevo financiamiento altamente favorable y pude decir mi casa no se vende.
Y no fue todo, dos días después me llaman para un entrevista laboral, me dieron la plaza e inicie labores un 4 de abril del 2022 con un salario que era el 50% de lo que yo ganaba en el 2018 y antes.
Pero sabes que? con ese salario, era suficiente para pagar mi casa e iniciar la nivelación de las finanzas del hogar. Y te puedo ser muy sincera, no solo nivele mis finanzas, tuve apoyo para nivelar el sentirme segura y el no sentirme carente, que hoy día aún sigo en cambio de modos de pensamiento y de acciones.
Al final todo es mágico, si o es un milagro si, tu le pones el nombre que quieras, pero lo que fue realmente que movió los hilos: mi FE, mi CONFIANZA y mi forma de PENSAR que sí cambió, dejando mi ego de lado y elegir la humildad.
Hoy como ser humano sigo aprendiendo y reprogramando mis creencias, mis formas de pensar, sentir y hablar.
El aprender de cada crisis, cambio y traerlo a la conciencia es el secreto.
Hoy agradezco lo acontecido con el corazón lleno de amor y sabiduría.
Adriana Barrantes
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